Responsabilidad Social en Restauración Colectiva

Responsabilidad Social Corporativa en Restauración Colectiva: Impulso de un Código Ético Sectorial

La Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial va más allá del mero cumplimiento de la normativa vigente, la RSC analiza los impactos que sobre la sociedad tiene su actividad empresarial. Analicemos el grado de compromiso del sector Restauración Colectiva en materia de RSE.

La RSC es el punto de encuentro de Medioambiente, Personas y los intereses Empresariales

La RSC es el punto de encuentro de Medioambiente, Personas y los intereses Empresariales

La Responsabilidad Social Corporativa va más allá del mero cumplimiento de la normativa legal establecida y de la obtención de resultados exclusivamente económicos a corto plazo. Supone, por otra parte, un planteamiento de tipo estratégico que afecta a la toma de decisiones y a las operaciones de toda la organización, creando valor en el largo plazo y contribuyendo significativamente a su pervivencia.

Por  otro lado, cabe destacar que la RSE supone un acto voluntario por parte de la empresa. Así la ha definido la Comisión Europea en el Libro Verde sobre la RSE: “Es la obligación ética o moral, voluntariamente asumida por la empresa como institución hacia la sociedad en su conjunto, en reconocimiento y satisfacción de sus demandas o en reparación de los daños que puedan haberle sido causados a ésta en sus personas o en su patrimonio común por la actividad de la empresa“.

RastroSolidario impulsa un Código Ético Sectorial para la Restauración Colectiva, en el que propone soluciones a prácticas poco recomendables que se han detectado en los últimos años en el sector de la Cocina de Colectividades: la piratería y la compra-venta del residuo del aceite vegetal generado en las cocinas profesionales.

El aceite usado de origen vegetal está catalogado como residuo por la legislación (Orden MAM 304/2002) con el código LER 20 01 05, y por tanto  es necesaria la intervención de una empresa autorizada en la gestión de residuos según Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, hasta aquí nada que objetar sobre la gestión LEGAL del residuo de aceite vegetal. Pero con este residuo se da una circunstancia sobrevenida: constituye la materia prima fundamental para la elaboración de combustible Biodiesel, lo que le confiere un atractivo valor de mercado de hasta 300 €/tonelada. ¿Y esto es malo? Pues va a depender de la gestión que de esta circunstancia se haga.

Ciclo de AceiteSolidario: Gestión responsable de aceite vegetal usado en cocinas profesionales

Ciclo de AceiteSolidario: Gestión responsable de aceite vegetal usado en cocinas profesionales

Actualmente el sector de la restauración colectiva VENDE este residuo (si han leído bien), un sector llamado a ser el garante de la salud pública y la seguridad alimentaria vende residuos. Este mercado paralelo de compra-venta de residuo se alimenta de la única forma que sabe: pago al mejor postor, lo que ha degenerado en la existencia de circuitos paralelos en los que el aceite vegetal usado se filtra y se le añade cloro para su venta como aceite nuevo. Aceite con un porcentaje de componentes polares superior a 25%, límite admisible según indica el art. sexto en su punto tercero de la orden de 26 de enero de 1989 sobre Normas de Calidad de aceites calentados. ¿Cómo puede el sector de la Restauración Colectiva fomentar prácticas que pongan en peligro la seguridad alimentaria? ¿Esto no es un contrasentido? Efectivamente lo es, en aras de una malentendida mayor rentabilidad económica de la empresa, ponen en peligro su propio negocio mezclando líneas de negocio ya no diferentes sino directamente antagónicas: Alimentación y Residuos.

Si nos resultaría extraño (y hasta nauseabundo) comprarle patatas fritas a una empresa de gestión de aceite vegetal usado, ¿no nos lo parece que la Restauración Colectiva venda aceite usado?

Ciclo de la gestión responsable del excedente alimentario

Ciclo de la gestión responsable del excedente alimentario

El Código Ético impulsado por RastroSolidario para la Restauración Colectiva tiene dos vertientes fundamentales: La gestión responsable tanto residuo de aceite vegetal como el del excedente alimentario inherente a la propia actividad del sector.

Con el dinero obtenido por la venta del aceite vegetal usado, gestionamos el excedente alimentario de las empresas de Restauración Colectiva para convertirlo en energía eléctrica, la cual donamos a familias en situación de pobreza energética. De esta forma la Restauración Colectiva estará gestionando tanto su excedente alimentario como su el residuo de aceite usado de una forma Socialmente Responsable, esto es la Responsabilidad Social Empresarial aplicada al sector de la Restauración Colectiva.

 

 

 

 

 

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